El Volcán de oro
El Volcán de oro Según calculaba el Explorador, bastarían tres días para alcanzar el litoral cerca del delta del Mackensie. Por lo tanto, la caravana llegaría entonces a la vista del Golden Mount, si las indicaciones tenían alguna precisión. Admitiendo incluso que la longitud y la latitud registradas por Jacques Laurier no fueran absolutamente exactas, la montaña sería de todos modos visible, porque debía dominar la región.
Así pues, las etapas realizadas a lo largo de la rama occidental del gran río no presentaron obstáculos. El tiempo, únicamente, fue menos favorable. Las nubes, venidas del norte, pasaban a gran velocidad, y, en ocasiones, la lluvia cayó con violencia, lo cual retrasó la marcha. En algunas horas se hacía necesario buscar refugio bajo los bosques de las orillas y las paradas de la noche resultaron algo penosas. Pero todos aquellos inconvenientes se podían soportar porque el objetivo ya no estaba muy lejos.