El Volcán de oro
El Volcán de oro —¿Y cuánto durará?
—Lo que tenga que durar…, si resulta que nuestro interés no está en vender la parcela sino en explotarla.
—¿Cómo, explotarla? —exclamó Summy Skim—. Pero entonces, será todo el año.
—Dos años, si es necesario.
—¡Dos años! ¡Dos años! —repitió Summy Skim.
—¿Y qué importa si cada mes aumenta nuestra fortuna? —declaró Ben Raddle.
—No, no —exclamó Summy Skim acurrucándose, hundiéndose en su butaca, como si estuviera bien resuelto a no dejarla nunca.
Entonces Ben Raddle hizo un último esfuerzo por convencerle. Volvió a examinar el asunto en todas sus facetas. Le demostró con las razones más urgentes que su presencia era necesaria en la parcela de Forty Miles Creek, que no podÃa permitirse dudar, y concluyó añadiendo:
—En lo que a mà respecta, Summy, estoy decidido a partir hacia Dawson City, y no creo que te niegues a acompañarme.