El Volcán de oro
El Volcán de oro El Explorador estableció su campamento al pie de la vertiente este, separado del Rubber Creek por un bosque de abedules y álamos, a menos de media legua del litoral. No faltaría el agua dulce, ni la leña que la caravana pudiera necesitar. Más allá se extendían hacia el oeste y el sur las vastas llanuras, verdes en aquella época del año, sembradas de bosquecillos de árboles, y que en opinión de Summy Skim debían de ser abundantes en caza. Por otra parte, mientras avanzaban, había podido constatar que no faltaba la caza de pelo ni de pluma, y que juntando los productos de la caza con los productos de la pesca, la comida, sin tener en cuenta las reservas, no faltaría en aquel campamento del Golden Mount. El yacimiento pertenecería al ingeniero, su primer descubridor. Nadie había tomado posesión de él hasta entonces, nadie tendría derecho a intervenir. Ningún poste limitaba el yacimiento, ningún impuesto caería en las cajas de la administración canadiense.