El Volcán de oro
El Volcán de oro La comarca era absolutamente desierta. Ni más allá de la montaña, ni del lado de las bocas del Mackensie se veía pueblo indígena alguno, ni se mostraba ningún grupo de indios recorriendo el litoral. En alta mar no se veía una sola embarcación, ni la vela de algún ballenero, ni el humo de algún vapor. Sin embargo, era la época en que aquellos mares septentrionales son frecuentados por los pescadores de cetáceos o por los cazadores de focas. No, en aquella lejana región nadie se había adelantado a Ben Raddle y a sus compañeros. Quizá Jacques Laurier y Harry Brown eran los únicos que habían llevado sus investigaciones hasta la desembocadura del Mackensie y constatado la existencia del Golden Mount.