El Volcán de oro
El Volcán de oro GOLDEN MOUNT
El Explorador y sus compañeros no tardaron más de dos horas en salvar la distancia que los separaba del Golden Mount. Parecía que aquella montaña los atraía como si fuese un enorme imán y ellos fueran de hierro.
—De hecho, ¿acaso no somos de hierro, y acaso no hay que serlo para soportar todo lo que hemos soportado hasta aquí?
Ésta fue la respuesta con la que Summy Skim creyó que debía completar la comparación anterior, enunciada por el capataz.
En resumen, no eran todavía las cinco cuando la caravana se detuvo al pie del volcán; la base de su ladera oeste estaba bordeada por un río, el Rubber Creek, indicado por Jacques Laurier, que iba a desembocar en el océano. La base más alejada del Golden Mount, por el lado norte, estaba ya bañada por las aguas del océano Ártico.