El Volcán de oro
El Volcán de oro LA AUDAZ IDEA DE UN INGENIERO
Lo mejor que se podĂa hacer era dejar al Explorador al cuidado de organizar el campamento en previsiĂłn de que la estancia se prolongara algunas semanas. Cuando Ben Raddle se habĂa lanzado a aquella nueva campaña no habĂa puesto en duda, segĂşn las informaciones de Jacques Laurier, por otro lado exactas, que bastaba con llegar al Golden Mount, recoger las pepitas en el mismo cráter, cargar las carretas y volver a tomar la ruta hacia Dawson City. Para aquella fácil tarea deberĂan bastar unos ocho dĂas, y el viaje, comprendiendo la ida y vuelta, no se prolongarĂa más allá de tres meses. DespuĂ©s de haber salido el 7 de mayo de la capital de Klondike, la caravana hubiera regresado en los primeros dĂas de agosto. Por lo tanto, no faltaba mucho tiempo para llegar a Scagway conducidos por Bill Stell, antes de que empezaran los grandes frĂos, y despuĂ©s a Vancouver, desde donde el ferrocarril llevarĂa a Ben Raddle y a Summy Skim a Montreal.
—¡Vaya tren! —decĂa Summy Skim bromeando—. ¡Vaya tren se necesitará para transportarnos a nosotros y a los millones del Golden Mount! ¡Y quĂ© exceso de equipaje!
Ahora bien, aunque los millones se encontraran en el lugar indicado del cráter, lo cierto era que no se podĂan sacar.