El Volcán de oro
El Volcán de oro —¡Apagarlo! —respondió Ben Raddle—. No, ni todas las aguas del Mackensie podrÃan apagarlo.
—Además —añadió Lorique—, si se apagara podrÃamos bajar al cráter.
—Y descargarlo de sus pepitas, evidentemente —replicó Summy Skim—. Decididamente siempre hay respuesta para todo.