El Volcán de oro
El Volcán de oro LA CAZA DEL ALCE
La orilla izquierda del Rubber Creek[25] formaba un codo bastante pronunciado a cincuenta toesas aproximadamente del lugar donde se abrÃa la galerÃa subterránea que llegaba a la chimenea del cráter. La derivación se practicarÃa en el ángulo mismo que formaba ese codo. Por lo tanto, se trataba de excavar un canal de trescientos pies de largo que condujera el agua a la galerÃa. El ingeniero estableció el trazado y a partir de la mañana del 28 de julio todo el mundo puso manos a la obra.
HabÃan podido averiguar que la excavación del canal no presentarÃa grandes dificultades ni exigirÃa grandes esfuerzos. El suelo estaba compuesto de tierra bastante friable hasta siete pies de profundidad, donde comenzaba la roca. Ahora bien, esa profundidad era ampliamente suficiente con una anchura más o menos igual. BastarÃa, pues, utilizar el pico y la azada, sin que fuera necesario recurrir a las barrenas, lo que hubiera podido agotar la provisión de pólvora. ConvenÃa estar provisto de municiones, si no durante la estancia en el campamento, al menos para el camino de retorno a Dawson City, pues los indios y los aventureros merodeaban por sus alrededores al finalizar la campaña de explotación de los yacimientos aurÃferos.