El Volcán de oro
El Volcán de oro —Unos cincuenta hombres armados —respondió Summy Skim—. En mi opinión no los ha reclutado entre la poca gente honrada que hay en Klondike.
—Es muy probable, incluso es seguro —afirmó el Explorador—. De todo eso se deduce que nuestra situación es grave.
La conversación concluyó con aquella declaración de Bill Stell. Entonces se tomaron precauciones para montar la guardia alrededor del campamento durante la noche, y ningún incidente se produjo hasta que despuntó el dÃa.