El Volcán de oro
El Volcán de oro En primer lugar, Bill Stell ordenó que entraran las carretas entre el codo formado por el Rubber Creek y la montaña. En cuanto a los animales, fueron retirados de los pastos, que estaban a descubierto, y conducidos más allá del canal bajo los árboles que se encontraban a una distancia de ciento cincuenta pasos, donde habría hierba suficiente para que se alimentaran durante varios días. Había que conservar las mulas a toda costa para asegurarse el retorno a Klondike antes de la llegada de los fríos del invierno. Además, se desmontaron las tiendas, aunque hubiera que levantarlas más tarde del otro lado del canal. Por otra parte, el canal formaría una línea de defensa que a los asaltantes les costaría trabajo franquear bajo el fuego de las carabinas cuando las aguas del río corrieran de lleno por él.
En efecto, si fuera necesario, Ben Raddle ordenaría dar los últimos golpes de pico a la orilla del Rubber Creek para impedir que el campamento fuera invadido. Sin embargo, esperaría, porque no tenía ningún interés en provocar la erupción mientras Hunter se encontrara al pie del Golden Mount.
En lo referente a las armas, se prepararon para la defensiva. De los veinte hombres de la caravana se contaba con una docena que poseían fusil, revólver o cuchillo, sin mencionar las carabinas de Ben Raddle, de Summy Skim, de Lorique, de Bill Stell y de Neluto.