El Volcán de oro
El Volcán de oro Era de desear que nada hubiera sucedido. Pero lo que ocurrió fue que la caída de aquel bloque asustó a uno de los caballos de la caravana. El animal, después de romper la cuerda que lo retenía, se lanzó fuera del pequeño bosque y, subiendo junto al canal, lo salvó de un brinco dirigiéndose hacia la llanura.
Se oyeron gritos, aunque débiles a causa de la distancia, que procedían de lo alto del Golden Mount.
Los habían lanzado Hunter y Malone llamando a sus compañeros.
Al momento cinco o seis acudieron al borde, y no resultó difícil adivinar por sus gestos que Hunter ya había averiguado a lo que había que atenerse dada la presencia de una caravana en las bocas del Mackensie. Aquel caballo sólo había podido haberse escapado de un campamento, y aquel campamento se encontraba allí, a sus pies.
—¡Vamos! —dijo Ben Raddle a Summy Skim.
Dejando el macizo de árboles, y deslizándose entre las rocas, ambos se dirigieron hacia el bosque, donde los esperaban, muy inquietos, el Explorador, Lorique, Neluto y sus compañeros.