El Volcán de oro
El Volcán de oro Hubiera sido peligrosamente expuesto intentar salir al espacio descubierto que separaba el bosque del canal; eran unos sesenta pasos. Ahora bien, Hunter y los suyos también correrían aquel peligro después de haber pasado la barricada cuando quisieran precipitarse hacia el campamento.
Ben Raddle aconsejó entonces al Explorador que esperara todavía antes de salir del bosque. Era posible que Malone y los que intentaban derribar la barricada fueran puestos fuera de combate, y que tras ellos, otros sufrieran la misma suerte. No sería de extrañar entonces que Hunter abandonara la partida, por temor a sacrificar inútilmente hasta el último de sus hombres. Pero había que dirigir un fuego incesante contra la presa, respondiendo al mismo tiempo a los múltiples disparos procedentes del terraplén del canal.
Pasaron unos diez minutos en aquellas condiciones. Ninguno de los que estaban en la barricada había resultado herido, pero cuando el boquete empezó a agrandarse las balas hicieron blanco.
Uno de los indios cayó de espaldas, y después de que lo retiraran, lo sustituyó otro al lado de Malone.
En aquel momento Neluto efectuó un disparo afortunado. Había podido apuntar a Malone y lo alcanzó en pleno pecho.
El tejano cayó, y su caída provocó un grito terrible de toda la banda.