Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -No lo sé, capitán-respondÃ.-Pero no ignora usted que en este hombre todo es extraño, todo inexplicable en sus actos, y, en cierto modo, merece figurar entre los nuevos seres que Arthur Pym pretende haber encontrado en esta isla... Se dirÃa que...
-¿Qué?-repitió el capitán Len Guy.
Entonces, sin terminar mi frase, dije:
-Capitán, ¿está usted seguro de haber practicado una exacta observación al tomar ayer la altura?
-Seguro.
-¿De modo que el punto?...
-Me ha dado 83º 20’ de latitud y 44º 5’ de longitud.
-¿Exactamente?
-Exactamente.
-¿No hay, pues, que poner en duda, que ésta sea la isla Tsalal?
-No, señor Jeorling, si la isla Tsalal está en el sitio indicado por Arthur Pym.
Efectivamente, no podÃa haber duda respecto a este punto.