Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -Yo no afirmo que haya habido erupción-añadí al maestro velero.-Lo que digo es que el suelo ha sido conmovido hondamente por un temblor de tierra. Y, reflexionando en ello, la explicación que yo daba era admisible. Recordé entonces que, según la relación de Arthur Pym, Tsalal pertenecía a un grupo de islas que se extendía hacia el Oeste. Si no había sido destruida, era posible que la población de Tsalal hubiera huido a alguna de las islas vecinas. Convendría, pues, ir a reconocer aquel archipiélago donde los sobrevivientes de la Jane habían podido refugiarse después de abandonar a Tsalal, que desde el cataclismo no debía de ofrecer recurso alguno.
Hablé de ello al capitán Len Guy.
-Sí-exclamó, y las lágrimas se agolpaban a sus ojos.-Sí. ¡es posible!... Y, sin embargo, ¿cómo mi hermano, cómo sus desgraciados compañeros han podido, encontrar medio de huir? ¿No es probable que todos hayan perecido en el terremoto?
Un gesto de Hunt que significaba «¡venid!» nos llevó tras él. Después de internarse en el valle unos dos tiros de fusil, se detuvo.
¡Qué espectáculo se ofreció ante nuestros ojos!