Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos En lo que se refería a Arthur Pym, que no hubiese vuelto a América, que hubiera sido separado de su compañero y arrastrado después con la canoa hacia las regiones del polo, eran hechos admisibles, y nada autorizaba a creer que Dirk Peters no dijera la verdad. Pero que Arthur Pym viviese aun, como el mestizo declaraba; que el deber mandase lanzarse en su busca, como él pedía, exponiéndose a tantos peligros nuevos, era cuestión distinta.
Sin embargo, resuelto a apoyar a Dirk Peters, pero temiendo avanzar por terreno donde corría el riesgo de ser vencido desde el principio, empleé el argumento, muy aceptable, que ponía en el tapete la cuestión del capitán William Guy y los cinco marineros, de los que no habíamos encontrado huella en la isla Tsalal.