Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Al siguiente dÃa, 29 de Diciembre, desde las seis de la mañana, la goleta aparejó, con ligera brisa de Noroeste, y esta vez puso el cabo directamente hacia el Sur.
XX
Por la mañana he cogido el libro de Edgard Poe y he leÃdo atentamente el capÃtulo XXV. Refiérese en él que, cuando los indÃgenas quisieron perseguirles, los dos fugitivos, acompañados del salvaje Nu-Nu, estaban ya a cinco o seis millas de la bahÃa. De las seis o siete islas agrupadas al Oeste, acabábamos de reconocer que no quedaban mas que vestigios bajo forma de islotes.
Lo más interesante para nosotros en el referido capÃtulo son estas lÃneas que transcribo: