Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -No, contramaestre; y la elevación de la temperatura es tal, que esos pájaros no pueden intentar volver tan prematuramente a regiones menos frÃas.
-¡Oh!.. ¡Prematuramente, señor Jeorling!...
-¿Pues no sabemos que los navegantes han podido frecuentar siempre los parajes antárticos hasta el mes de Marzo?
-¡No a esta latitud!-respondió Hurliguerly.-¡No a está latitud! Además, hay inviernos precoces, como hay estÃos precoces. Este año la buena estación se ha adelantado más de dos meses, y es de temer que la mala se haga sentir más pronto que de ordinario.
-Es muy admisible-respondÃ-pero, después de todo, poco importa, puesto que antes de tres semanas nuestra campaña habrá terminado.
-Si antes no se presenta algún obstáculo, señor Jeorling.
-¿Cuál?
-Por ejemplo: un continente que se extienda al Sur y nos cierre el camino.
-¿Un continente, Hurliguerly?
-¡No me asombrarÃa mucho, señor Jeorling!
-Y realmente no tendrÃa nada de asombroso.
-En cuanto a las tierras entrevistas por Dirk Petersañadió Hurliguerly-y sobre las que hubieran podido refugiarse los hombres de la Jane..., no creo en ellas.
-Por qué?