Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos No obstante, a distancia de once pasos podÃamos distinguirnos los unos a los otros. En cuanto a la Halbrane, no presentaba más que una masa confusa, cuyo negruzco color se destacaba vivamente sobre la blancura de los témpanos. Entonces nos preguntamos si alguno de los que estaban en el puente de la goleta en el momento de la catástrofe no habÃa sido arrojado al mar. A la orden del capitán, los marineros presentes se unieron al grupo formado por el lugarteniente, el contramaestre, Hardie, MartÃn Holt , Jem y yo
West pasó lista. Cinco de nuestros hombres no respondieron; el marinero Drap, uno de los antiguos tripulantes, y cuatro de los nuevos, a saber: dos ingleses, un americano y uno de los fueguinos embarcados en las Falklands.
AsÃ, aquella catástrofe costaba la vida a cinco de los nuestros, las primeras vÃctimas de la campaña desde la partida de las Kerguelen... ¿SerÃan las últimas?
No era dudoso que aquellos desdichados hubieran perecido, pues en vano se les llamó, y en vano se les buscó sobre los flancos del iceberg y por todas partes donde pudieran estar.