Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos De esta excursión que hicimos el capitán Len Guy, el lugarteniente, el marinero Francis y yo, no resultó descubrimiento alguno. Hacia el Norte y hacia el Oeste se desarrollaba la misma sucesión de colinas desnudas, caprichosamente cortadas en su cima; y cuando desaparecieran bajo el inmenso tapiz de nieve, serÃa difÃcil distinguirlas de los ice-bergs, inmóviles por el frÃo en la superficie del mar.
Sin embargo, respecto a lo que habÃamos tomado por apariencias de tierra al Este, pudimos advertir que en esta dirección se extendÃa una costa, cuyas alturas, iluminadas por el sol de la tarde, aparecieron bastante distintamente en el objetivo del anteojo marÃtimo.
¿Era un continente que bordeaba la costa del estrecho? ¿No era más que una isla? En todo caso debÃa ser estéril como la tierra del Oeste, y como ella, inhabitada o inhabitable.