Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos El título dado a este capítulo indica que las aventuras de William Guy y de sus compañeros después de la destrucción de la goleta inglesa, los detalles de su existencia en la isla Tsalal desde la partida de Arthur Pym y de Dirk Peters, van a ser referidos sucintamente.
Transportados a la caverna William Guy y los tres marineros Trinkle, Roberts y Covin, habíase logrado que recobraran el sentido. En realidad, el hambre, sólo el hambre había puesto a aquellos infelices en un estado de debilidad próximo al de la muerte. Algún alimento suministrado con moderación y algunas tazas de té caliente con whisky les volvieron casi en seguida las fuerzas.
No insisto en la conmovedora escena que nos enterneció hasta el fondo del alma, cuando William reconoció a su hermano. Las lágrimas inundaban nuestros ojos; las palabras de gratitud a la Providencia nos venían a los labios. Para nada pensábamos en lo que el porvenir nos reservaba, entregados a la alegría del presente... Y ¿quién sabía si nuestra situación iba a cambiar, merced a la llegada de aquella embarcación a Halbrane-Land?