Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Asà lo pensamos al principio. Después de reflexionar, desechamos esta explicación.
Además, en el sitio en que se cruzan los meridianos magnéticos no se efectúa otro fenómeno que la posición vertical que toma la aguja imanada en dos puntos similares del globo terrestre.
Este fenómeno, ya experimentado en las regiones árticas, debe ser idéntico en las regiones de la Antártida. AsÃ, pues, existÃa un imán de intensidad prodigiosa, y habÃamos entrado en su zona de atracción. Ante nuestros ojos se habÃa efectuado uno de esos sorprendentes efectos que hasta entonces se habÃan considerado como fábulas.
¿Quién ha admitido nunca que los navÃos puedan ser irresistiblemente atraÃdos por una fuerza magnética, y que sus herrajes se escapen, y sus canoas se abran, y la mar los trague por esta razón?... Y, sin embargo, asà era... He aquÃ, en suma, la explicación que, a mi juicio, podÃa darse al fenómeno.