Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Los vientos alisios llevan de un modo constante hacia las extremidades del eje terrestre nubes o brumas que contienen gran cantidad de electricidad, que las tempestades no han agotado por completo. De aquà formidable acumulación de este fluido en los polos, y que se desliza hacia la tierra de manera permanente.
Tal es la causa de las auroras boreales y australes, cuyas luminosas magnificencias irradian por encima del horizonte, sobre todo durante la larga noche polar, y que son visibles hasta en las zonas templadas cuando llegan a su máximum de culminación. Está, asimismo, admitido-aunque no es hecho comprobado-que en el momento en que una violenta descarga de electricidad positiva se efectúa en las regiones árticas, las antárticas están sometidas a las descargas de electricidad del nombre contrario.
Pues bien: esas corrientes continuas a los polos, que agitan las brújulas, deben poseer extraordinaria influencia, y bastarÃa que una masa de hierro fuera sometida a su acción para que se transformara en un imán de un poder proporcional a la intensidad de la corriente, al número de vueltas de la hélice eléctrica y a la raÃz cuadrada del diámetro de la mole de hierro imanado, y precisamente se podÃa calcular en millares de metros cúbicos el volumen dla esfinge que se erguÃa en aquel punto de las tierras australes.