Familia sin nombre
Familia sin nombre William Clerc y Andrés Farran, ambos de la misma edad que el señor de Vaudreuil, habÃan sido oficiales de la milicia canadiense. Separados de su empleo después del juicio del 25 de Septiembre, que habÃa mandado al patÃbulo a sus dos hermanos, condenados ellos mismos a prisión perpetua, recuperaron la libertad merced a la amnistÃa, que habÃa aprovechado también el señor de Vaudreuil. El partido nacional veÃa en ellos a dos hombres de acción que no pensaban en otra cosa sino en arriesgar por segunda vez su vida tomando de nuevo las armas. Eran enérgicos, acostumbrados a la fatiga por el hábito que tenÃan de grandes cacerÃas a través de los bosques y de los llanos del condado de los Tres RÃos, en donde poseÃan vastas propiedades.
En cuanto Vicente Hodge hubo apretado la mano del señor de Vaudreuil, le preguntó si sabÃa que Farran, Clerc y él habÃan sido convocados por escrito.
—SÃ, —respondió, el padre de Clary—; y sin duda la carta que cada uno de vosotros ha recibido está firmada, como la que se me ha dirigido, por Un hijo de la libertad…
—Asà es, —respondió Andrés Farran.
—¿No te parece que esto encierra alguna asechanza de nuestros enemigos? —preguntó William Clerc al señor de Vaudreuil—. Reuniéndonos aquà ¿no querrán sorprendernos en flagrante delito de conspiración?