Familia sin nombre
Familia sin nombre Clary hizo un gesto involuntario de contrariedad, pues esperaba, un nombre, y no tal calificativo, tan común en aquella época entre los partidarios de la causa franco-canadiense. ¿PersistirÃa dicho joven en conservar el incógnito en la villa Montcalm?
—Caballero, —dijo entonces Andrés Farran—; si nos habéis citado aquà será sin duda para que conferenciemos sobre cosas de cierta importancia. Pues bien; antes de explicarnos con más claridad, encontraréis muy natural que deseemos saber con quién vamos a hablar.
—Hubierais dado pruebas de ser muy imprudente si no me hubieseis dirigido esta pregunta, —respondió el joven, y no serÃa yo digno de perdón si rehusara contestaros.
Y sacó de su bolsillo una carta, que presentó al señor de Vaudreuil.
Esta carta informaba a éste de la visita del desconocido, en quien sus partidarios y él podÃan tener completa confianza, aun en el caso en que les ocultara su nombre. Estaba firmada por uno de los principales jefes de la oposición en el Parlamento, por el abogado Gramont, diputado en Quebec, correligionario polÃtico del señor de Vaudreuil; el abogado añadÃa que si el joven pedÃa hospitalidad por algunos dÃas, o en Montcalm, el señor de Vaudreuil podÃa concedérsela en interés de la buena causa.