Familia sin nombre
Familia sin nombre Pescaron también bastante cantidad de esos peces blancos que buscan con afán, por la fineza de su carne, las personas de gusto delicado. Por lo tanto, se harÃa buena acogida en los pueblos a los pescadores del Champlain, y asà sucedió, en efecto.
Los favorecÃa además un tiempo magnÃfico; ese tiempo especial, si asà puede decirse, del feliz e incomparable valle del San Lorenzo. ¡Qué delicioso aspecto presentaban los campos desde los ribazos del rÃo hasta el pie de la sierra de los Laurentidas! Y, según la poética expresión de Fenimore Cooper, eran más hermosos que nunca por haberse revestido de su librea otoñal, verde y amarilla, que durarÃa basta los primeros frÃos.
Los tripulantes de esas canoas eran en su mayorÃa de raza india.
El Champlain arribó en primer lugar en el lÃmite del condado de Port-Neuf, situado en la orilla izquierda. En el pueblo de este nombre, asà como en los de Santa Ana y de San Estanislao, nuestros pescadores hicieron negocios bastante buenos, por más que en algunos puntos el Champlain dejara más dinero que el que recogÃa como producto de la pesca; pero los hermanos Harcher no pensaban siquiera en quejarse.