Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pescaron también bastante cantidad de esos peces blancos que buscan con afán, por la fineza de su carne, las personas de gusto delicado. Por lo tanto, se haría buena acogida en los pueblos a los pescadores del Champlain, y así sucedió, en efecto.

Los favorecía además un tiempo magnífico; ese tiempo especial, si así puede decirse, del feliz e incomparable valle del San Lorenzo. ¡Qué delicioso aspecto presentaban los campos desde los ribazos del río hasta el pie de la sierra de los Laurentidas! Y, según la poética expresión de Fenimore Cooper, eran más hermosos que nunca por haberse revestido de su librea otoñal, verde y amarilla, que duraría basta los primeros fríos.

Los tripulantes de esas canoas eran en su mayoría de raza india.

El Champlain arribó en primer lugar en el límite del condado de Port-Neuf, situado en la orilla izquierda. En el pueblo de este nombre, así como en los de Santa Ana y de San Estanislao, nuestros pescadores hicieron negocios bastante buenos, por más que en algunos puntos el Champlain dejara más dinero que el que recogía como producto de la pesca; pero los hermanos Harcher no pensaban siquiera en quejarse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker