Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Voy al cortijo de Chipogán, en el condado de Laprairie, —contestó el valiente reformista—. Allí es donde volveré a encontrar a mis compañeros para que tomemos las últimas disposiciones… en medio de una de esas fiestas de familia que nos están prohibidas, madre mía; esas buenas gentes me han acogido como si fuese su hijo; darían basta su vida por mí; y, sin embargo, si supieran quién soy yo, que nombre es el mío… ¡Ah! ¡Cuán míseros somos, pues nuestro solo contacto es una mancha! Pero ni ellos, ni nadie, sabrán nunca…

Juan cayó de nuevo en su asiento, ocultó la cara en las manos, agobiado por la vergüenza que se le hacía cada día más pesada.

—¡Alza, hermano! —dijo Joann—. ¡Ésta es la expiación! ¡Cobra ánimo para sufrir! ¡Levántate y partamos!

—¿En dónde volveré a veros, hijos míos? —preguntó la pobre madre.

—Aquí ya no, —respondió Juan—. Si triunfamos, dejaremos los tres el país. Iremos lejos… muy lejos, a un sitio en el que no podamos ser conocidos. ¡Si devolvemos al Canadá su perdida independencia, que no sepa nunca que lo debe a los hijos de un Simón Morgaz! ¡No, que no lo sepa nunca!

—¿Y si todo se pierde? —repuso Bridget.

—En ese caso, madre mía, no nos veremos ni aquí ni en ninguna parte. ¡Habremos muerto!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker