Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XI

EL ÚLTIMO DE LOS SAGAMORES

A primera hora del siguiente día una nueva comitiva salió del cortijo para ir a la iglesia, observándose el mismo recogimiento a la ida y la misma alegría a la vuelta.

Los adolescentes Clemente y Cecilia Harcher, el primero con su traje negro, que le hacía parecer un hombrecito, y la segunda con su vestido blanco que le daba apariencia de novia, figuraban entre los niños de los cercanos cortijos que iban a hacer su primera comunión. Si los demás habitantes no eran tan ricos en progenitura como Tomás Harcher, tenían, sin embargo, un número muy respetable de retoños. El condado de Laprairie era, en verdad, bendito por el Señor, y hubiera podido luchar, en cuanto a la fecundidad de sus mujeres, con los pueblos de Nueva Escocia.

Aquel día Pedro no vio al forastero, cuya presencia la víspera le había causado cierta inquietud. En efecto, aquel agente se había marchado. ¿Habría sospechado algo respecto a Juan? ¿Habría ido a dar cuenta al jefe de la policía de Montreal? Pronto se sabría sin duda.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker