Familia sin nombre
Familia sin nombre —Esto sucederá dentro de muy pocos dÃas, —dijo Juan—. Sebastián Gramont me lo ha asegurado asÃ.
—Y, hasta ese momento, ¿cómo os arreglaréis para escapar…?
—Sabré despistar a los agentes de policÃa.
—¿Tenéis preparado un asilo?
—Lo tengo.
—¿Estaréis en seguridad en él?
—Más que en ninguna parte.
—¿Lejos de aqu�
—En San Carlos, pueblo del condado de Verchères.
—Sea como queráis, —dijo el señor de Vaudreuil—; nadie puede juzgar mejor que vos lo que las circunstancias exigen, y si os parece que debéis tener secreto el sitio de vuestro retiro, no insistimos; pero no olvidéis que a cualquier hora del dÃa o de la noche la villa Montcalm está abierta para recibiros.
—Lo sé, señor de Vaudreuil, y por ello os doy las gracias.