Familia sin nombre
Familia sin nombre Algunos días antes el joven había sido visto a cinco o seis leguas de San Carlos, después de haberse marchado de la Casa Cerrada, y señalado como sospechoso a su salida del condado de Verchères. Notando que estaba descubierto, tuvo que huir hacia el interior de dicho condado, y no sin riesgo de caer muchas veces en manos de la policía, llegó a refugiarse en el cortijo de Tomás Harcher.
Mas los agentes de la casa Rip y Compañía no habían perdido su pista, como él lo creía; por el contrario, pronto tuvieron la casi certidumbre de que la alquería de Chipogán le servía de asilo. Rip fue en seguida avisado de lo que ocurría, y sabiendo, no solamente que aquel cortijo pertenecía al señor de Vaudreuil, sino también que éste se encontraba en dicha propiedad, no dudó un instante de que el forastero de que le habían hablado era Juan Sin Nombre.
Después de dar orden a algunos de sus subordinados para que se mezclasen entre los numerosos invitados de Tomás Harcher, dio parte a Gilberto Argall de lo que sucedía, poniendo éste a su disposición unos cuantos polizontes y un destacamento de voluntarios de Montreal.
He aquí en que condiciones se presentó Rip en el umbral de la puerta, teniendo la certeza de que Juan Sin Nombre se hallaba en el número de los hospedados por el cortijero de Chipogán.