Familia sin nombre
Familia sin nombre Ya reunidos, el doctor Nelson segregó a los que se hallaban en estado de hacer fuego, y los apostó del siguiente modo: en el piso segundo de una gran casa de piedra situada en la orilla del camino, colocó a unos sesenta, y con ellos estaban el señor de Vaudreuil y Vicente Hodge; a veinticinco pasos de allí, detrás de una fábrica de alcoholes cuya propiedad le pertenecía, parapetó a treinta, entre los que se veían William Clerc y Andrés Farran; en el fondo de un almacén, dependiente de la mencionada fábrica, ocultó una docena, en compañía del diputado Gramont. Los demás, reducidos a combatir con arma blanca, se resguardaron detrás de los muros de la iglesia, prontos a precipitarse sobre los sitiadores.
Una bala de cañón mató a dos canadienses.
En aquel momento, a eso de las nueve y media de la mañana, tuvo lugar un trágico acontecimiento, nunca bien explicado por nadie.
El teniente Weir, prisionero del doctor Nelson, y a quien algunos hombres acompañaban por el camino, tan luego como divisó la vanguardia del coronel Gore, procuró escapar para unirse a los suyos; mas habiendo tropezado, cayó, y, no teniendo tiempo para levantarse, fue muerto a sablazos. ¿Quiénes fueron los que le mataron? No se supo jamás.