Familia sin nombre
Familia sin nombre Merced a la concentración de los reformistas en San Carlos, éste era ciertamente el principal teatro de la rebelión, y por consiguiente hacia este punto fue adonde el teniente coronel Whiterall se dirigió, con fuerzas relativamente considerables; así es que Brown, Desrivières, Gauvin y otros, organizaron una vigorosa defensa. Podían contar, sin duda alguna, con aquella ardiente población, que se había pronunciado ya, expulsando de la ciudad a uno de los notables acusado de ser partidario de los anglo-canadienses; y ¡cosa singular!, alrededor de la casa de éste, convertida en fortaleza, fue donde Brown, jefe de los insurrectos, estableció un campamento que debía servir de punto de reunión para las fuerzas de que disponía.
La distancia de San Dionisio a San Carlos no era más que de seis millas, y por lo tanto las detonaciones de artillería se oyeron perfectamente durante la jornada del 23; y antes de que llegara la noche; los habitantes de esta última ciudad supieron que los realistas habían tenido que batirse en retirada hacia Sorel.
La impresión producida por esta primera victoria fue tan grande, que las puertas de todas las casas se abrieron de par en par, dando paso a sus moradores, que salían a la calle dominados por un patriótico delirio.