Familia sin nombre
Familia sin nombre Era un buen principio para los partidarios del reformismo, pero sólo un principio; asà es que Juan, en el momento en que sus parciales se reunÃan para recibir órdenes de sus jefes, les dijo estas palabras, como atándolas a una nueva victoria:
—¡Patriotas, a San Carlos!
Nuestros lectores no habrán olvidado que este pueblo se hallaba amenazado por la columna de Whiterall.
Una hora más tarde, el señor de Vaudreuil y Juan, después de despedirse de Clary, conocedora ya por ellos del éxito de la jornada, se habÃan unido a sus compañeros, que se dirigÃan a San Carlos.
En aquella ciudad iba a decidirse, dos dÃas después, la suerte de la insurrección de 1837.