Familia sin nombre
Familia sin nombre Unas veinte casas habían sido reducidas a cenizas; Casa Cerrada, por su posición, había escapado a la venganza de la soldadesca: pero Bridget y Juan, ¿no podían temerlo todo de los vencedores cuando el sol alumbrase las ruinas de San Carlos?
Madre e hijo experimentaron varios sustos durante aquella noche, pues de hora en hora patrullas de soldados y de voluntarios pasaban por delante de la casa vigilando los alrededores de la población, y a veces se detenían a algunos pasos de la verja que cerraba el patio.
¿Sería acaso que los agentes de policía vinieran a practicar pesquisas, ayudados por los soldados? En este caso no era por sí mismo por quien Juan Sin Nombre temía, sino por el señor de Vaudreuil, por el pobre herido a quien hubieran rematado sin piedad en la casa de su madre…
Mas estos temores no habían de realizarse, por lo menos durante aquella noche.