Familia sin nombre
Familia sin nombre Desde la salida de las tropas de Witherall, el peligro era mucho menor; reinando completa tranquilidad en aquellos pueblos y sus contornos; pues el Gobierno, después de vencer a los reformistas, contemporizaba con ellos y hasta era de extrañar que no procurase completar su victoria lanzando su ejército contra los vencedores del 23, porque si John Colborne no era hombre que retrocediera ante ningún obstáculo; y porque el coronel Gore debía de estar ganoso de vengar su derrota.
Sea lo que fuere, en San Carlos, y por consiguiente en Casa Cerrada, ninguna noticia se tenía ni en pro ni en contra.
La confianza se había apoderado nuevamente de los habitantes del pueblo, vueltos la mayor parte a sus hogares y trabajando ya en reparar los desastres causados, por el incendio y por el saqueo. Cuando Bridget salía para comprar algunas provisiones, si bien no preguntaba, escuchaba lo que se decía para comunicárselo después al señor y a la señorita de Vaudreuil. Ninguna noticia grave circulaba en el país, ni ninguna invasión de tropa se hacía temer.