Familia sin nombre
Familia sin nombre Un silencio doloroso siguió al relato que Juan acababa de hacer. El señor de Vaudreuil se habÃa dejado caer de nuevo en la cama.
Bridget, mirando fijamente a su hijo, le dijo:
—¿Por qué estás aqu� ¿Por qué no te has ido con tus compañeros?
—Porque creo que los realistas volverán a San Carlos, que harán pesquisas y que el incendio acabará de devorar lo que queda de…
—¿Y puedes tú impedirlo, Juan?
—No, madre mÃa.
—En ese caso, te lo repito: ¿por qué estás aqu�
—Porque he querido ver si era posible que el señor de Vaudreuil saliera de Casa Cerrada, que no ofrece ya ninguna seguridad…
—¡Eso no es posible! —respondió Bridget.
—Aquà me quedaré, pues, madre mÃa, y me haré matar defendiéndoos…
—Vuestra vida pertenece al paÃs, Juan, —replicó el señor de Vaudreuil—, y vuestro sitio está en donde se hallen los jefes de los patriotas…