Familia sin nombre
Familia sin nombre —Allà también está el vuestro, señor de Vaudreuil. Escuchadme, no podéis permanecer en esta casa, en la que pronto seréis descubierto. Esta noche, media milla antes de llegar a San Carlos, he sido perseguido por unos cuantos polizontes, y no cabe duda de que me han conocido, puesto que les habéis oÃdo pronunciar mi nombre. Registrarán todas las casas del pueblo, y, aun cuando no esté yo, Casa Cerrada no escapará a las pesquisas. A vos es a quien hallarán aquÃ, señor de Vaudreuil; os arrancarán de este asilo, y ya sabéis que suerte es la que os espera si caéis en sus manos.
—¡Qué importa, Juan, —respondió el enfermo—; qué importa si habéis podido huir, si habéis podido reuniros con nuestros amigos en la frontera!