Familia sin nombre
Familia sin nombre —Juan Sin Nombre no está aquí, —respondió Bridget con calma.
De repente, el jefe que mandaba a aquellos desalmados avanzó vivamente hacia la anciana.
Era Rip: Rip, cuya voz había herido el oído de aquella señora, cuando su hijo entró precipitadamente en Casa Cerrada; Rip, el miserable Rip, que arrastró a Simón Morgaz a cometer el más horrible de los crímenes.
Bridget, espantada, le conoció.
—¡Hombre! —exclamó Rip muy sorprendido—; ¡pues si es la señora Bridget…! ¡Es la esposa del bueno de Simón Morgaz!
Al oír el nombre de su padre, Juan retrocedió, hasta el fondo de la habitación, en que se hallaba con Clary.
La infeliz viuda aniquilada por esta espantosa revelación; no tuvo fuerzas para contestar.
—¡Vaya con el encuentro…! Señora Morgaz, —repuso Rip—: ¡en verdad que creía que habíais muerto! ¡Cómo podía yo esperar hallaros en este pueblo, después de doce años!
Bridget seguía callando.