Familia sin nombre
Familia sin nombre Estos hechos, como se ve, eran muy graves. Ahora bien; ¿responderÃan los reformistas con una última sublevación a las medidas decretadas en contra suya, o perderÃan por completo el ánimo ante tan severa represión? Tal era el parecer de Sr. Nick, que sabÃa por experiencia que cuando las insurrecciones no salen bien en el principio, de seguro tienen poco éxito después.
Lionel y los guerreros Mahogannis pensaban todo lo contrario.
—¡No! —repetÃa sin cesar, el pasante al Notario—; ¡no! La causa de los patriotas no está perdida mientras viva Juan Sin Nombre; no desesperemos, pues, de conquistar nuestra independencia.
El dÃa 7 ocurrió un incidente que, excitando hasta el paroxismo el instinto belicoso de los hurones, iba a poner otra vez al Sr. Nick frente a frente de las dificultades propias de su nuevo estado, que creÃa haber vencido ya.
Se hablaba desde algunos dÃas de la presencia del abate Joann en las diferentes parroquias de la comarca. El joven sacerdote recorrÃa el condado de Laprairie, predicando un levantamiento en masa entre la población franco-canadiense.