Familia sin nombre
Familia sin nombre Descubierto el complot, Walter Hodge, Roberto Farran, Francisco Clerc, Simón Morgaz, Vaudreuil y unos diez patriotas más, fueron presos y conducidos con buena escolta a la cárcel de Montreal.
He aquí lo que había acontecido.
Existía en aquella época en Quebec un tal Rip, de origen anglo-canadiense, director de una casa dedicada a informes y noticias para uso de los particulares, cuyas cualidades especiales había utilizado muchas veces el Gobierno con gran provecho.
Estas oficinas privadas funcionaban bajo la razón social Rip y Compañía.
Un asunto de policía no era para él sino un negocio de dinero, y lo sentaba en sus libros lo mismo que un comerciante sus mercancías. Tenía una tarifa de precios: tanto por una indagatoria, tanto por una detención, tanto por un espionaje. Era el tal Rip hombre astuto, listo, audaz y que, con cierto manejo, había sabido descubrir muchos secretos particulares.
Con tales indicios no tenemos por qué decir que estaba completamente desprovisto de escrúpulos y que carecía en absoluto de sentido moral.
En 1825, Rip, que acababa de fundar su Agencia, tenía treinta y dos años, y ya, sirviéndose de su facilidad de alterar su fisonomía y de su habilidad para disfrazarse, había podido intervenir en varios negocios con diferentes nombres.