Familia sin nombre
Familia sin nombre Sin embargo, a consecuencia de los últimos acontecimientos, los patriotas habían tenido, que pasar de la ofensiva a la defensiva; así es que en el caso en que la isla Navy cayera en poder del coronel Mac-Nab, la causa de la independencia estaría completamente perdida.
Los jefes de los gorros azules se habían ocupado en organizar la resistencia con todos los medios de que disponían; elevaron trincheras en diversos puntos de la isla; crearon obstáculos para impedir los desembarques; acopiaron grandes partidas de armas, municiones y víveres, que recibía de Schlosser, y todo esto se hacía apresuradamente y con gran celo.
Lo, que más molestaba a los patriotas era el verse reducidos a esperar un ataque, que no podían provocar porque estaban faltos de medios para atravesar el brazo del Niágara; y sin el material necesario, ¿cómo caer sobre el pueblo de Chippewa y dar el asalto a un campamento perfectamente atrincherado en la margen izquierda del río?
La situación era embarazosa, y si se prolongaba mucho, empeoraría de seguro para los patriotas, pues como las fuerzas del coronel Mac-Nab crecían de día en día; y los preparativos para atravesar el río se seguían con grande actividad, hacíanse estériles los esfuerzos de los últimos defensores de la causa franco-canadiense para establecer comunicaciones con los pueblos de las provincias del Ontario y de Quebec.