Familia sin nombre
Familia sin nombre Este último golpe aniquiló a la pobre madre. No sabÃa qué habÃa sido del abate, y en cuanto a Juan, lo sabÃa demasiado… ¡Iba a morir!
—¡Ah!, ¡que nadie sepa jamás que fueron hijos de Simón Morgaz! —murmuraba la infeliz mujer.
La señorita de Vaudreuil sólo conocÃa este secreto; pero ¿qué podÃa decir para consolar a Bridget?
Además, por el dolor que experimentó cuando supo aquella noticia, Clary comprendió demasiado que su amor a Juan no habÃa sufrido alteración alguna, y no veÃa en él sino al ardiente patriota en peligro de muerte.
La captura de Juan Sin Nombre difundió profundo desaliento en el campamento de la isla Navy, y este resultado habÃa sido previsto por las autoridades, que se apresuraron a esparcir la noticia con intención de que produjera el efecto indicado; asà es que tan pronto como llegó a Chippewa el coronel Mac-Nab, dio orden de que se propagase por toda la provincia.
Pero ¿cómo dicha noticia habÃa traspasado la frontera?
Lo ignoraban; y lo que más inexplicable parecÃa era que antes que en Schlosser, se supo en la isla Navy.
Desgraciadamente la prisión de Juan era demasiado cierta, y el joven patriota faltarÃa a la hora en que iba a decidirse la suerte del Canadá en su último campo de batalla.