Familia sin nombre
Familia sin nombre —Y ahora, —repuso Clary—, nunca se vuelva a hablar de esto, y pensemos en lo que nos conviene. Mi padre teme que vuestra morada no escape a nuevas pesquisas, y quiere que partamos juntas en la próxima noche, si los caminos están libres. Vos, señora Bridget, no podéis ni debéis quedaros en San Carlos, y espero me prometáis que os vendréis con nosotros. Iremos a reunirnos con nuestros amigos, encontraremos a vuestro hijo, le repetiré lo que acabo de deciros, lo que es una verdad superior a todas las preocupaciones humanas y lo que siente mi corazón. ¿Me prometéis seguirnos, señora Bridget?
—Partiré, Clary de Vaudreuil.
—¿Con mi padre y conmigo?
—SÃ; y, sin embargo, más valiera dejarme morir lejos, muy lejos, de miseria y de vergüenza.
Clary tuvo que levantar a Bridget, arrodillada a sus pies y sollozando amargamente.
A la siguiente noche los tres abandonaron Casa Cerrada.
Veinticuatro horas después de su llegada a la isla Navy, supieron la nueva tan desesperante para la causa nacional.
Juan Sin Nombre, arrestado por el jefe de policÃa Comeau, acababa de ingresar en el fuerte de Frontenac.