Familia sin nombre
Familia sin nombre Las baterías de Chippewa habían hecho grandes destrozos en el campo de los patriotas. Las trincheras, que hubieran permitido a los gorros azules ponerse a cubierto de las balas, estaban enteramente deshechas, siéndoles preciso tomar posición en la parte baja del ribazo, entre unas rocas bañadas por la impetuosa corriente, desde donde Juan y sus compañeros procurarían impedir el desembarque de los realistas, ínterin tuviesen municiones de que disponer.
Este movimiento había sido visto desde Chippewa, y el coronel, Mac-Nab, que se hallaba bien informado por las reseñas que el espía Rip, refugiado entonces en el campamento de los realistas, con minuciosidad, aumentó los tiros, concentrándolos en los puntos fortificados.
Alrededor de Juan unos treinta patriotas fueron heridos por fragmentos de rocas que el choque de las balas diseminaba a lo largo de la orilla.
El hijo dé Bridget iba y venía por el ribazo, observando las maniobras del enemigo a pesar de las balas que se hundían a sus pies o silbaban por encima de su cabeza, cuando de pronto ve que varias barcas impelidas por vigorosos remeros se destacaban, una detrás de otra, saliendo de la opuesta orilla, favoreciendo su marcha los del campamento de Chippewa con algunas descargas, cuyos proyectiles, pasando por encima de las embarcaciones, caían sobre la isla y rebotaban a lo lejos.