Familia sin nombre
Familia sin nombre El Parlamento federal, después de hacer que el asesino compareciera ante los Tribunales para responder de su infame conducta, votó subsidios; y la guerra hubiera sido declarada sin duda alguna, cuando Mac-Leod, amparándose en una coartada algo difícil de justificar, pero que permitía echar tierra al asunto, consiguió que le pusieran en libertad.
¡He aquí cómo fueron vengadas las desgraciadas víctimas del horrible atentado de la Carolina…!
Después de la derrota de los insurrectos en la isla Navy, lord Gosford estaba en la persuasión de que los reformistas no se rebelarían en adelante contra las autoridades, y además el Gobierno tenía poco que temer ya, estando dispersos o presos en las cárceles de Montreal o de Quebec los principales jefes, y, sobre todo, habiendo muerto Juan Sin Nombre.
Sin embargo, en 1838 se promovieron algunas sublevaciones en diversos puntos de las provincias canadienses.