Familia sin nombre
Familia sin nombre ¿Qué os parece, caballero?
—Que este joven poeta reciba mi enhorabuena, y le deseo sinceramente alcance el premio de poesÃa en el concurso de la Lira Amical. Pero, suceda lo que quiera, sus versos me han hecho pasar momentos muy agradables, y nunca el viaje me ha parecido más corto.
Lionel, muy confuso, bebÃa, sin embargo, a grandes tragos la copa de alabanzas que le tendÃa el joven, y el Sr. Nick, en el fondo, se mostraba muy satisfecho por los elogios dirigidos a su pasante predilecto.
Mientras tanto el coche habÃa andado a buen paso, y apenas daban las once cuando llegó al brazo septentrional del rÃo.
En esa época, los primeros steam-boats habÃan hecho ya su aparición en el San Lorenzo; no eran ni potentes ni rápidos; recordaban más bien, por sus dimensiones, esas chalupas de vapor, a las que se da en la actualidad en el Canadá el nombre de tug-boat, o, con más frecuencia, el de toc.
En algunos minutos ese toc transportó al Sr. Nick, a su pasante y al viajero a través del San Lorenzo, cuyas aguas verdosas se mezclaban todavÃa con las negras del rÃo Outaouais.