Keraban el testarudo
Keraban el testarudo ¿Cómo aquella comarca, bendita por los dioses y disputada por los mortales, habría podido escapar al enlace de las leyendas mitológicas? ¿No se ha pretendido ver en los pantanos de Sivach trazas de los gigantescos trabajos de aquel misterioso pueblo de los atlantes? ¿No han colocado los poetas de la antigüedad la entrada de los Infiernos cerca del cabo Kedberian, cuyas tres moles simulaban el cancerbero de tres cabezas? Ifigenia, la hija de Agamenón y de Clitemnestra, que llegó a ser sacerdotisa de Diana, en Táurida, ¿no fue con el fin de inmolar a la casta diosa su hermano Orestes, despeñado en los acantilados del cabo Parthenium?