Keraban el testarudo
Keraban el testarudo Si hay que creer a los sabios más competentes en semejante materia, de aquella comarca medio europea, medio asiática, es de donde ha salido la raza blanca que puebla hoy Asia y Europa. Por eso le han dado el nombre de raza caucásica.
Tres importantes vÃas de comunicación atraviesan aquella enorme barrera que dominan las cimas de Kasbiek, a cuatro mil ochocientos metros (altura del Mont Blanc), y del Elbruz, a cinco mil seiscientos metros.
El primero de aquellos caminos, de doble importancia estratégica y comercial, va de Taman a Poti, a lo largo del litoral del mar Negro; el segundo, de Mosdok a Tiflis, pasando por la garganta del Darial; y el tercero de Kizliar a Bakú, por Derbend.
Es necesario no olvidar que de estos tres caminos, Kerabán, de acuerdo con su sobrino Ahmet, debÃa tomar el primero. ¿Para qué aventurarse en el dédalo caucásico, exponiéndose a dificultades y tardanzas? Un camino se extiende hasta el puerto de Poti, y ni pueblos ni aldeas faltan en el litoral del mar Negro.
ExistÃan los ferrocarriles de Rostov a Vladicáucaso y de Tiflis a Poti, que hubiese sido posible utilizar sucesivamente, ya que ambas lÃneas apenas se hallan separadas por una distancia de cien verstas; pero Ahmet evitó astutamente el proponer aquel medio de locomoción, al que su tÃo habÃa hecho tan mala acogida cuando se trató de los trenes de la Táurida y del Quersoneso.