La casa de vapor
La casa de vapor El 19 de mayo el termómetro suspendido de la pared del comedor marcó 106° Fahrenheit (41,11° centígrados). Aquella tarde habíamos podido dar nuestro paseo higiénico de hawakana, palabra que significa propiamente «comer aire» y que se aplica cuando, después de un día de bochorno, se sale a respirar un poco del aire tibio y puro del anochecer. Esta vez, en lugar de comer aire, era la atmósfera la que parecía devorarnos.