La casa de vapor
La casa de vapor —No, señor Banks. ¿Tiene usted algún motivo para sospechar…?
—Hemos sido espiados durante nuestra excursión a Benarés —respondió el ingeniero—, y no me agrada que se nos espÃe…, se lo aseguro.
—Y ese espÃa era…
—Un bengalà a quien ha llamado la atención el nombre del coronel Munro, pronunciado por mi amigo.
—¿Qué puede querer ese hombre?
—No lo sé, MacNeil, pero será preciso vigilar.
—Se vigilará —respondió el sargento.