La casa de vapor
La casa de vapor No bastaba, en efecto, que todo el paÃs comprendido entre los montes Satpura y los Vindya estuviese en conflagración. Era preciso que el incendio pudiera comunicarse a las comarcas inmediatas, y de aquà la necesidad de acumular combustibles en las provincias limÃtrofes del Nerbudda, que estaban más directamente bajo la autoridad inglesa. Era necesario preparar en cada una de las ciudades y aldeas del Bhopal, de Malwa, del Bundelkund y de todo el vasto reino de Scindia, un inmenso foco de rebelión que pudiera estallar en un momento dado. Pero Nana Sahib no querÃa, y en esto tenÃa razón, fiarse más que de sà mismo para visitar a los antiguos partidarios de la insurrección de 1857, los cuales, habiendo permanecido fieles a su causa y no habiendo creÃdo jamás en su muerte, esperaban verle reaparecer un dÃa u otro.